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lunes, 9 de junio de 2014

Pequeñas islas, primeras víctimas de un cambio climático que no han provocado

REDACCIÓN

redaccion@ambientum.com

Barbados y el restante medio centenar de pequeños Estados insulares en desarrollo que hay en el mundo sufren ya los efectos de un cambio climático del que prácticamente no son responsables, según advirtió hoy la ONU en la ceremonia oficial del Día Mundial del Medio Ambiente.
"La subida del nivel del mar relacionado con el cambio climático ya está afectando a estos pequeños Estados insulares, que precisamente somos los menos responsables del cambio climático", defendió hoy el primer ministro de Barbados, Freundel Stuart.

El gobernante encabezó en Bridgetown la ceremonia principal del Día Mundial del Medio Ambiente, ya que este año Barbados ha sido elegido como país anfitrión, como ejemplo de los llamados SIDS (acrónimo en inglés de los pequeños Estados insulares en desarrollo) que más está avanzando en energías renovables y la llamada "economía verde".

La ceremonia tuvo lugar, bajo un sol implacable, en la Plaza de la Independencia del centro histórico de Bridgetown, como parte central de una jornada repleta de actos en los que participó incluso el actor estadounidense Ian Somerhalder, designado hoy embajador de buena voluntad del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

"Los pequeños estados insulares estamos en primera línea de impacto ante el cambio climático, pese a que contribuimos poquísimo al calentamiento de nuestra madre tierra", dijo igualmente el primer ministro de San Vicente y las Granadinas y presidente pro témpore de la Comunidad del Caribe (Caricom), Ralph Gonzalves.

Tras celebrar el "gran interés" de Barack Obama por avanzar en la agenda climática, advirtió que en EE.UU. hay gente que deniega el cambio climático con mucha influencia, que no se deja impresionar por el hecho de que un huracán pueda causar "una destrucción de proporciones bíblicas", como le ocurrió a San Vicente con "Thomas", que en 2010 destruyó un 12 % de su PIB.

"Las causas importantes nunca han sido fáciles", apuntó, tras dejar en el aire la pregunta de cómo se habría activado EE.UU. ante
una destrucción de tales dimensiones.Según un informe difundido este jueves por el PNUMA, la elevación del nivel del mar es la mayor amenaza relacionada con el cambio climático que afrontan los SIDS, con pérdidas anuales  de "billones de dólares"."No es momento de la impasividad. El presente ya es el pasado. Es imperativo reforzar las políticas e inversiones en energía renovables y economía verde para evitar que esos efectos se acrecienten", aseguró el subsecretario general de la ONU y director ejecutivo del PNUMA, Achim Steiner.

Apuntó que, desde el turismo, la agricultura y la pesca, hasta la disponibilidad de agua potable y el mantenimiento de las infraestructuras, multitud de variables socioeconómicas de estas islas se pueden ver afectadas con la subida del nivel del mar, el
aumento de los desastres naturales u otras variables relacionadas con el cambio climático.

"Hay mucha gente que se está beneficiando de que la electricidad en algunos de estos estados sea hasta seis veces más cara que en EE.UU.", explicó Steiner. Barbados además se encuentra en una región plagada de arrecifes de coral, que junto a las líneas costeras, son los ecosistemas más amenazados por el aumento del nivel de mar y de la temperatura ambiental.

El PNUMA calcula que en las últimas dos décadas se han perdido 34 millones de hectáreas en arrecife de coral -sobre todo en los pequeños Estados insulares-, algo que costará a la economía mundial unos 11,9 billones de dólares.Además, para el año 2030 el 90 % de los arrecifes de coral de las islas del Caribe estarán en peligro si no se hace nada para evitarlo, un porcentaje que alcanzará el 100 % en 2050.

"Los SIDS tienen vulnerabilidades únicas que requieren una atención especial en el desarrollo de la agenda mundial de desarrollo sostenible para lograr los avances que les permitan sacar a sus pueblos de la pobreza, crear empleos verdes y lograr una energía sostenible para todos", explicó a Efe Margarita Astrálaga, directora para América Latina y el Caribe del PNUMA. Astrálaga recordó que los 52 pequeños estados insulares en desarrollo que hay en el mundo, donde viven 62 millones de personas, emiten menos de un 1 % de los gases de efecto  invernadero. 

"Sin embargo, sufren de forma desproporcionada el cambio climático que causa la emisión de esos gases", explicó, tras defender que "le corresponde a la comunidad internacional apoyar a los pequeños Estados insulares, en particular mediante el impulso el año que viene de un acuerdo climático sólido para reducir las emisiones y minimizar la amenaza del cambio climático para estas naciones".  

miércoles, 2 de abril de 2014

La ONU advierte de un mayor riesgo de conflictos debido al cambio climático


Agencia EFEAgencia EFE – lun, 31 mar 2014

Tokio, 31 mar (EFE).- El cambio climático ya ha afectado a la disponibilidad de alimentos y de agua en diversas partes del planeta, según un informe presentado hoy por expertos de la ONU, que prevén un aumento de los flujos migratorios y un mayor riesgo de los conflictos entre poblaciones debido a estos fenómenos.
El nuevo documento elaborado por el II Panel Intergubernamental de la ONU sobre Cambio Climático (IPCC) es el más extenso y contundente hasta la fecha acerca de este proceso climatológico, al analizar sus efectos sobre el hombre y sobre la naturaleza en todas las regiones del planeta desde la actualidad hasta el año 2100.
El informe ha sido redactado durante una semana en Yokohama (sur de Tokio) por cerca de 500 expertos internacionales y responsables políticos de 70 países a partir de los últimos estudios científicos.
Se trata de "uno de los más amplios informes científicos de la historia", que incluye "sólidas evidencias de todas las disciplinas", según dijo al presentar el documento en rueda de prensa el secretario de la Organización Mundial de Meteorología (OMM), Michel Jarraud.
El experto afirmó que "ya no hay ninguna duda de que el clima está cambiando", y añadió que "el 95 por ciento de este cambio se debe a la actividad humana".
El cambio climático "ya ha tenido impactos observados y documentados en todo el planeta", destacó en la misma línea el vicepresidente del panel de la ONU, el argentino Vicente Barros.
En particular, el documento recoge "120 impactos en los seis continentes con atribución total o parcial al cambio climático", destacó en una entrevista a Efe el profesor de Climatología de la Universidad de Buenos Aires.
Entre ellos hay bajadas del rendimiento de los cultivos en diversas partes del mundo, "eventos climáticos extremos" como olas de calor, tifones, lluvias torrenciales, inundaciones, sequías y cambios en los patrones migratorios de diversas especies animales.
El descenso del rendimiento agrícola "se observa en regiones como el Sur de Europa o Sudamérica", y sobre todo en cultivos como el maíz o el trigo, según Barros.
Pero las mayores consecuencias del cambio climático sobre la seguridad alimentaria se observarán en zonas como África o el Sudeste asiático, "donde la población rural hace en su mayor parte una economía de subsistencia", precisó Barros.
"Esto afectará a cientos de millones de personas si no hacemos nada. El mundo debe tomarse este informe muy en serio", alertó el presidente del IPCC, Rajendra Pachauri.
La privación alimentaria y los eventos climáticos extremos "provocarán con toda seguridad un aumento de los flujos migratorios y de los conflictos entre poblaciones, y tendrán implicaciones en la integridad territorial, sobre todo en las zonas menos desarrolladas", subrayó el experto.
"¿Dónde irá la gente cuando vea que no tiene lo básico para vivir? Esto ya está ocurriendo y se intensificará con el cambio climático", advirtió Pachauri, quien destacó la necesidad de paliar estos fenómenos "tomando medidas urgentes", y más en particular, de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
El documento presentado hoy es la segunda de las tres partes del extenso informe que el IPCC está elaborando por tramos y cuyas conclusiones finales se presentarán en octubre en Berlín.
El texto ha recibido el respaldo de distintas organizaciones no gubernamentales, a través de un comunicado conjunto de la red Climate Action Network (CAN).
"El informe es claro: el impacto del cambio climático sobre la alimentación es peor de lo que se había estimado", afirmó el experto de Oxfam International Tim Gore, quien llamó a la "acción urgente" de los gobiernos.
Greenpeace, asimismo, instó a los líderes políticos "a acelerar la transición hacia energías limpias y seguras" para evitar "amenazas mayores sobre la seguridad humana" y "para proteger bosques, océanos y especies naturales de importancia vital".
Por último, la organización conservacionista World Wildlife Fund (WWF) señaló que aunque el informe habla "de los costes económicos" del cambio climático, las verdaderas consecuencias de este proceso sobre la vida humana o sobre la naturaleza "no pueden representarse en términos económicos".


Rajendra Pachauri (i) presidente del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) y Christopher Field (R), del Grupo de Trabajo en la rueda de prensa posterior a la X Sesión Plenaria del IPCC celebrada en Yokohama.
Rajendra Pachauri (i) presidente del Grupo Intergubernamental de Expertos s

jueves, 22 de noviembre de 2012

La sequía está ahogando a los bosques del planeta

redaccion@ambientum.com


El cambio climático está provocando que la mayoría de los árboles, tanto de bosques áridos como tropicales, estén utilizando su sistema hidráulico, por el que transportan agua desde el suelo hacia la atmósfera a través de un sistema vascular bajo la corteza, muy cerca de su umbral de seguridad, lo que los hace vulnerables a un aumento en las condiciones de sequía, ya que podría provocar embolias en su sistema circulatorio, según concluye un estudio publicado en “Nature”.




Liderado por la Universidad de Western Sydney (Australia) y la Universidad de Ulm, en Alemania, y en el que han participado investigadores del Centre de Recerca Ecològica i Aplicacions Forestals (CREAF), el equipo internacional de 24 científicos descubrió, como se esperaba, que las especies que crecen en los bosques húmedos son menos resistentes al embolismo que las de zonas áridas. Al comparar la vulnerabilidad al embolismo con las condiciones de humedad típicas en las que vive cada especie, se comprobó que la mayoría de los árboles en la actualidad están ya operando "muy cerca" de su umbral de seguridad hidráulica.

Uno de los principales problemas al que se enfrentan las plantas durante la sequía es el de mantener en funcionamiento las "tuberías" de su sistema vascular, algo esencial para los árboles, ya que están obligados a transpirar cantidades muy grandes de agua cada día si quieren continuar absorbiendo el dióxido de carbono que necesitan para hacer la fotosíntesis y mantener su funcionamiento metabólico.

El sistema vascular de los árboles conecta las raíces con las hojas y está formado por infinidad de tubos interconectados, similares a vasos sanguíneos, una red hidráulica que puede romperse durante la sequía provocando una embolia gaseosa. Cuando el suelo se seca, el agua de dentro de los conductos está bajo una gran tensión que puede provocar que se rompa el hilo continuo de agua que hay en su interior, lo que daría paso a una obstrucción de aire similar a las embolias humanas, que pueden bloquear el sistema circulatorio.
 A medida que aumenta el estrés por sequía, el aire se acumula en el sistema hasta que la planta deja de poder transportar agua a las hojas, se deseca y muere. La vulnerabilidad a estas embolias es uno de los factores principales que determina los efectos de la sequía en los árboles, pero las plantas varían dramáticamente en su tolerancia a las embolias inducidas por la sequía, lo que hace difícil predecir qué bosques pueden verse más afectados por un aumento en las condiciones de sequía.


"Los resultados permiten entender por qué el deterioro de los bosques inducido por la sequía está pasando no sólo en las regiones áridas, sino también en los bosques húmedos, que normalmente no se consideran en riesgo de sufrir los efectos", explica Jordi Martínez-Vilalta, investigador del CREAF y profesor de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB).

Sin embargo, se sabe que los bosques pueden responder al cambio climático de varias maneras. Por ejemplo, algunas especies evolucionan lo suficientemente rápido como para mantener el ritmo que supone la evolución del clima, mientras otras especies migrarán a nuevos lugares donde haya mejores condiciones para sobrevivir pero otras pueden tener un mayor riesgo de desaparecer a medio plazo