miércoles, 9 de abril de 2014

Cómo evitar el desperdicio de comida


Charo Rueda 09 abril 2014  

« Viajar y trabajar en granjas a cambio de comida y cama

Un tercio de la producción alimentaria mundial para consumo humano, más de mil millones de toneladas, se pierde o se desecha, con un coste de más de 550.000 millones de euros, según la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). El Parlamento Europeo calcula que unos 179 kilos de alimentos en buen estado se desperdician por persona al año y que hasta el 50% de los productos aptos para el consumo que se desechan se convierten en residuos a lo largo de la cadena alimentaria.

En España, un estudio de la Confederación Española de Cooperativas de Consumidores y Usuarios señala que cada hogar tira casi 80 kilos de alimentos a la basura cada año.

despilfarro

Además,  los alimentos producidos sin ser consumidos causan un gasto anual de agua equivalente al caudal anual del Volga en Rusia y generan en la atmósfera 3.300 millones de toneladas de gases de efecto invernadero, según la FAO.

Todos estos datos los ha recogido la revista Consumer para insistir a los consumidores en la necesidad de consumir responsablemente, porque se ahorra y se contribuye a mejorar el medio ambiente.

Propone además diferentes acciones para reducir el desperdicio de alimentos y su impacto en el medio ambiente, como mejorar la cadena productiva, apoyar a los productores para que logren una gestión sostenible, no fijar como prioridad la apariencia de los alimentos, reducir los modelos de consumo que incitan al derroche, como los restaurantes de bufé libre, crear canales de cooperación entre comercios y ONG para aprovechar productos, o aumentar la conciencia ambiental.

Los consumidores podemos contribuir a reducir el desperdicio, por ejemplo, planificando bien las compras, programando el consumo de alimentos para que no se estropeen o adoptando técnicas de consevación de alimentos con azúcar, sal, en aceite, en el congelador o al vacío. También, aprovechar como alimento mucho de lo que se descarta como tallos, hojas, semillas de las verduras y frutas y reutilizar alimentos que ya han sido cocinados para hacer otros platos.

Y compartir. Cuando hacemos una comida familiar o con amigos, si sobra mucha comida, además de congelar, conservar y reutilizar, se puede obsequiar a los comensales con un poco para que se lleven a casa.

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