A Concellería de Educación tenta fomentar a participación cidadá nos aspectos relacionados co medio ambiente urbano, a través da sensibilización, formación e educación para achegar a poboación en xeral o coñecemento da realidade ambiental, no noso contorno, é un aspecto imprescindible, preténdese ir creando unha maior conciencia ecolóxica capaz de colaborar cos necesarios esforzos que permanentemente hai que realizar para lograr cada día un maior equilibrio medio ambiental.
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martes, 13 de mayo de 2014
Fauna en peligro III: biología, conservación y etnografía del oso pardo
PROGRAMA
Día 16 de mayo de 2014 (viernes): Presentación
16:00 Recepción de los alumnos y presentación del curso en la Casa Forestal de Palacios del Sil (León). Manuel A. González
17:00 “El oso en el imaginario del país patsuezo: cultura tradicional en torno a un gran gran carnívoro”. Eduardo González
18:30 Espera para intentar observar oso pardo y otra fauna cantábrica en libertad
21:30 “Introducción a la Biología de la Conservación”. Beatriz Blanco Fontao
22:30 Cena
Día 17 de mayo de 2014 (sábado): Estudio biológico de la especie I
8:30 Desayuno
9:30 “Conservación del oso a largo plazo: viabilidad, fragmentación y población efectiva”. María Cano Parra
11:30 “Métodos de estudio de grandes carnívoros: radio-marcaje y seguimiento”. Benito Fuertes Marcos
14:00 Comida
15:30 “Biología y Etología del oso pardo cantábrico”. Francisco J. Purroy
16:30 Salida (campo) por el hábitat del oso pardo. Visita a un “cortín” (construcción tradicional para proteger los colmenares del oso) y al “Caletsu de Villardecendias” (trampa histórica para capturar lobos)
18:30 Espera (campo) para intentar observar oso pardo y otra fauna cantábrica en libertad
21:30 Cena y tiempo libre
Día 18 de mayo de 2014 (domingo): Estudio biológico de la especie II
8:00 Desayuno
8:30 Espera para intentar observar oso pardo y otra fauna cantábrica en libertad
11:00 Biología y Conservación del oso en la cordillera Cantábrico. Manuel A. González
12:30 “La legislación española en materia de conservación”. Benito Fuertes Marcos
13:30 Evaluación de la actividad, puesta en común de ideas, entrega de certificados de participación y despedida
DURACIÓN:
20 horas lectivas (incluye salidas de campo)
FECHAS Y HORARIO
16, 17 y 18 de mayo de 2014
RECONOCIMIENTO DE CRÉDITOS:
1 crédito E.C.T.S.
Se realizará, para ello, control de asistencia (80 % de las sesiones) y una prueba específica de evaluación.
Además de los propios alumnos de la ULE, los alumnos procedentes de las Universidades de Oviedo (UNIOVI) o Burgos (UBU) obtendrán de de forma automática el reconocimiento de créditos, en virtud de los acuerdos firmados sobre este tema por estas tres Universidades. Este reconocimiento automático de créditos se extiende también a los programas de Formación de Profesorado de Enseñanza Secundaria. Alumnos procedentes de otras universidades deberán realizar la correspondiente tramitación de convalidación de créditos en sus respectivas universidades de origen.
OBJETIVOS
Instruir a los alumnos tanto en las técnicas de estudio como en la práctica de la Biología de la Conservación, con el oso pardo como ejemplo de población “En Peligro de Extinción”, con el fin de que adquieran las capacidades necesarias para comenzar a abordar los problemas de las especies animales amenazadas.
COMPETENCIAS
Competencias genéricas:
-Mantener actualizados los conocimientos, habilidades y actitudes de las competencias profesionales mediante un proceso de formación continuada
– Desarrollar en los estudiantes aquellas habilidades de aprendizaje necesarias para emprender estudios posteriores con un alto grado de autonomía
Competencias específicas del saber:
– Profundizar en los conocimientos sobre gestión y conservación de la biodiversidad
– Aplicar las técnicas más usuales de censo y muestreo de poblaciones de aves silvestres
– Adquirir conocimientos para poder elaborar planes de gestión de poblaciones de fauna amenazada
– Aprender y saber aplicar métodos y procedimientos para la gestión, conservación y restauración de poblaciones de fauna
Competencias profesionales:
– Aplicar estos conocimientos a las actividades profesionales de formación, educación ambiental, investigación o trabajos de gestión medioambiental
– Aprender a buscar información, seleccionarla, hacer análisis críticos, reelaborarla, comunicarla y hacer un uso ético de la misma
RESULTADOS DE APRENDIZAJE:
- Adquisición de conocimientos generales de la problemática de conservación de las especies de fauna y de la necesidad de la gestión basada en el conocimiento
– Adquisición de conocimientos biológicos básicos sobre los algunos grupos y especies de fauna silvestre
– Adquisición de conocimientos genéricos de las metodologías de estudio de especies de vertebrados silvestres, en este caso, del oso pardo
– Capacidad de integrar las evidencias experimentales encontradas en los estudios de campo con los estudios teóricos realizando las oportunas interpretaciones de los datos obtenidos
– Conocimiento del contexto legal sobre las especies amenazadas en España y en Europa
– Conocimiento de las fuentes principales de información respecto a la gestión de especies amenazadas
– Capacidad para transmitir a la sociedad los actuales problemas de conservación de la naturaleza
METODOLOGÍAS:
Sesiones teóricas en aula, sesiones prácticas de aula y de campo. Las sesiones teóricas reunirán en un solo grupo a todos los alumnos, mientras que en las sesiones prácticas el grupo será dividido en varios subgrupos, asistidos cada uno de ellos por varios monitores o docentes especializados, para la realización de diferentes tareas encomendadas.
EVALUACIÓN:
Los alumnos interesados en el reconocimiento del crédito E.C.T.S. deberán asistir al 80% de las diferentes secciones del curso y superar también una prueba de evaluación escrita. Para la obtención del certificado del curso se evaluará la actitud durante las clases teóricas y la destreza mostrada en las sesiones prácticas.
Casa Forestal de Palacios del Sil (León)
DESTINATARIOS
El curso está dirigido a cualquier persona interesadas en el la conservación de especies amenazadas con unos conocimientos básicos en el estudio y gestión de fauna silvestre (estudiantes, licenciados, graduados, guardas de caza, agentes medioambientales, profesores de educación, etc), si bien se orienta preferentemente a licenciados, graduados o estudiantes, preferentemente de 2º ciclo, de las siguientes titulaciones: Biología, Ciencias Ambientales, Veterinaria, Ingeniería Agraria, Ingeniería Forestal, así como a profesionales relacionados con la gestión faunística o cinegética o con la docencia. Para la consideración, a efectos de descuentos por condición de estudiante, se exigirá el carné universitario.
Debido al carácter práctico del curso que se pretende impartir, el número de plazas se limitará a un mínimo de 12 y un máximo de 20 alumnos/as.
Número máximo de alumnos: 20
Número mínimo de alumnos. 12
TASAS DE MATRÍCULA
Normal: 160 € (*)
Alumnos de la ULE y titulados en paro: 140 € (*)
Alumnos de otras universidades: 150 € (*)
Alumnos sin alojamiento ni manutención: 100 €
(*) Incluye diploma de la Universidad de León, seguro, formación, documentación del curso, transporte desde León en coche compartido con miembros de la organización, alojamiento y pensión completa en albergue.
http://www.masquepajarosblog.es/
viernes, 4 de abril de 2014
La Estación Biológica de Doñana cumple 50 años
22/03/2014 Informativos Canal Sur
La Estación Biológica de Doñana, centro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), cumple 50 años de actividad afrontando retos como la escasez de agua, sobre todo las subterráneas, y buscando mantener los sistemas de conservación obtenidos hasta ahora, de los que, según han destacado los responsables de la reserva, están "muy orgullosos".
El director del Parque Nacional, Juan Pedro Castellanos, ha explicado que en los últimos 50 años "lo que más ha cambiado en Doñana es el entorno", que ha pasado de las 67.000 hectáreas con que se creó a ser "una comarca" de más de 110.000 hectáreas, a las que hay que añadir territorio (hasta las 250.000 hectáreas) si se tiene en cuenta el territorio sobre el que se deriva la actividad socioeconómica del parque.
En este sentido, Castellanos ha explicado el cambio que la sociedad de los alrededores de Doñana ha sufrido a lo largo de este tiempo. "Antes los negocios tenían en sus paredes fotos de futbolistas, de personajes, de la virgen del Rocío. Ahora hay mucho que tienen fotografías de Doñana", ha explicado.
Precisamente, uno de los retos que se pone el Parque Nacional para su futuro es "seguir buscando la implicación de la gente de la comarca", que la zona "sea cada vez más querida" y seguir "intentando que los ciudadanos se impliquen en la gestión".
Pero el principal desafío de Doñana para los próximos 50 años es "trabajar en materia de agua". Los responsables del Parque han explicado que no se trata de las marismas tan características de la zona, que se llenan en invierno y se secan en verano, "porque ese es el proceso natural", sino que "el problema está en las salinas estabilizadas, que son aguas subterráneas que, además de alimentanr las lagunas del interior del parque, se utilizan para la agricultura y para el consumo personal de los habitantes de la comarca".
Según ha explicado el director de la Estación Biológica del CSIC, Juan José Negro, estos 'depósitos' "no tienen ahora recarga suficiente para los recursos que se le demandan" y, a su juicio, "no se está considerando el agua que entra para determinar cuánto se puede sacar". Así, ha denunciado que "habría que ser más cuidadoso con el consumo y estudiar la proporción de lluvia que cae cada temporada para poder estabilizar la situación".
Al respecto, Castellanos ha pedido "mayores niveles de coordinación" por parte de las administraciones en materia de agua que, a su juicio, es lo que está retrasando que este tema pueda avanzar". "En el tema del agua no sólo importa lo que pase en la reserva, sino que es importante también lo que ocurre en los alrededores", ha añadido el técnico del CSIC, Fernando Ibáñez.
El único Centro 'Severo Ochoa' dedicado a la biodiversidad
La Reserva Biológica de Doñana fue creada en 1964 gracias a José Antonio Valverde, biólogo, naturalista y ecólogo, que encabezó varios movimientos para preservar las marismas del Guadalquivir en los años 50. Los esfuerzos de Valverde para preservar Doñana y fundar un instituto de investigación se hicieron realidad en enero de 1965, con la creación de la Estación Biológica de Doñana.
En un principio, la actividad científica de la Estación Biológica de Doñana se centró en el ámbito de Doñana, pero el campo de actuación se amplió pronto a otros ecosistemas, tanto dentro como fuera de España. De hecho, las instalaciones de la reserva alberga casi una treintena de edificios, mantiene una infraestructura al servicio de la investigación científica y tiene una sede que se reparte entre un edificio central en la Isla de la Cartuja de Sevilla y dos estaciones de campo: la Instalación Científica y Técnica Singular del Parque de Doñana en Almonte (Huelva) y la Estación de Campo de Roblehondo (Jaen).
Doñana tiene varias líneas de investigación que giran en torno a la biodiversidad, con proyectos de investigación y un seguimiento a largo plazo de los ecosistemas del parque. Toda la actividad que se lleva a cabo en esta reserva le ha llevado a obtener el distintivo Severo Ochoa que entrega el Ministerio de Economía y por el que se le conceden 4 millones de euros en 4 años.
Además, Doñana participa en proyectos externos al parque. Así, en sus terrenos se están realizando pruebas para la construcción del tren La Meca-Medina que está construyendo un consorcio de 12 empresas españolas. Las similitudes con el terreno en el que se construirán las vías, ha llevado a los ingenieros a elegir Doñana para comprobar algunos cálculos. El parque también participa en una red mundial que mide los intercambios de CO2.
"Es una de las joyas españolas y uno de los centros punteros del CSIC", ha destacado el presidente del organismo público, Emilio Lora-Tamayo, que ha añadido que es "un centro excelente" y que el CSIC se siente "orgulloso" de su trayectoria "ascendente que ha tenido a lo largo de los 50 años" y de la "visibilidad y repercusión internacional", que se demuestra, por ejemplo, en su reconocimiento europeo como Centro Científico Tecnológico Singular. "Es una marca dentro de la marca del CSIC", ha señalado.
Hitos científicos en Doñana
A lo largo de su historia, se han logrado numerosos hitos científicos en Doñana como, por ejemplo, las investigaciones en torno al lince ibérico. En la actualidad, el estudio sobre esta especie se centra principalmente en la secuenciación de su genoma. Lo que se busca aportar un recurso para el conocimiento de la especie y su conservación y recopilar información que podría perderse en un futuro próximo si la especie llegara a extinguirse. Además, los investigadores del CSIC están llevando a cabo una evaluación demográfica de estrategias de reintroducción del lince en la Península Ibérica mediante modelos de simulación.
Otras de las especies más observadas son las águilas imperial y pescadora. El águila imperial (Aquila adalberti) es, junto con el lince ibérico, una de las especies endémicas más características de la Península Ibérica. Desde 2002 el CSIC ha llevado a cabo un programa de reintroducción en Cádiz, entre cuyos éxitos cabe destacar el nacimiento de polluelos por primera vez en más de 50 años en la zona, que alberga ahora una nueva población autosuficiente. La población mundial de esta especie era de 70 parejas en 1964, mientras que en la actualidad alcanza casi las 500 parejas, todas ellas asentadas en España.
Por su parte, los esfuerzos de recuperación del águila pescadora (Pandion Haliaetus), especie extinguida en la Península Ibérica durante 70 años, también han dado sus frutos. En 2009 varias de las parejas introducidas en la península se reprodujeron y nacieron varios pollos. Además, la presencia de los individuos introducidos atrajo a nuevas águilas pescadoras procedentes de otros lugares. Las poblaciones reproductoras actuales, en Cádiz y Huelva, son ya autosuficientes.
En cuanto a la tortuga boba (Caretta caretta) del Mediterráneo son unas de las más amenazadas del mundo de esta especie de tortuga marina en peligro de extinción. Un equipo de investigadores del CSIC en la Estación Biológica de Doñana ha llevado a cabo un programa de reintroducción de esta especie en las costas españolas. También se trabaja con los halcones y murciélagos.
"En estos 50 años Doñana ha ido creando escuela en España y en Europa. Hacemos una ciencia muy adelantada y reconocida en biodiversidad y hemos ganado en respetabilidad", ha concluido Negro. El director del Parque Nacional, ha añadido al respecto que, el futuro de Doñana, para por mantener "el nivel de trabajo, la actividad humana" y "aprender a coexistir" en la comarca.
La Estación Biológica de Doñana, centro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), cumple 50 años de actividad afrontando retos como la escasez de agua, sobre todo las subterráneas, y buscando mantener los sistemas de conservación obtenidos hasta ahora, de los que, según han destacado los responsables de la reserva, están "muy orgullosos".
El director del Parque Nacional, Juan Pedro Castellanos, ha explicado que en los últimos 50 años "lo que más ha cambiado en Doñana es el entorno", que ha pasado de las 67.000 hectáreas con que se creó a ser "una comarca" de más de 110.000 hectáreas, a las que hay que añadir territorio (hasta las 250.000 hectáreas) si se tiene en cuenta el territorio sobre el que se deriva la actividad socioeconómica del parque.
En este sentido, Castellanos ha explicado el cambio que la sociedad de los alrededores de Doñana ha sufrido a lo largo de este tiempo. "Antes los negocios tenían en sus paredes fotos de futbolistas, de personajes, de la virgen del Rocío. Ahora hay mucho que tienen fotografías de Doñana", ha explicado.
Precisamente, uno de los retos que se pone el Parque Nacional para su futuro es "seguir buscando la implicación de la gente de la comarca", que la zona "sea cada vez más querida" y seguir "intentando que los ciudadanos se impliquen en la gestión".
Pero el principal desafío de Doñana para los próximos 50 años es "trabajar en materia de agua". Los responsables del Parque han explicado que no se trata de las marismas tan características de la zona, que se llenan en invierno y se secan en verano, "porque ese es el proceso natural", sino que "el problema está en las salinas estabilizadas, que son aguas subterráneas que, además de alimentanr las lagunas del interior del parque, se utilizan para la agricultura y para el consumo personal de los habitantes de la comarca".
Según ha explicado el director de la Estación Biológica del CSIC, Juan José Negro, estos 'depósitos' "no tienen ahora recarga suficiente para los recursos que se le demandan" y, a su juicio, "no se está considerando el agua que entra para determinar cuánto se puede sacar". Así, ha denunciado que "habría que ser más cuidadoso con el consumo y estudiar la proporción de lluvia que cae cada temporada para poder estabilizar la situación".
Al respecto, Castellanos ha pedido "mayores niveles de coordinación" por parte de las administraciones en materia de agua que, a su juicio, es lo que está retrasando que este tema pueda avanzar". "En el tema del agua no sólo importa lo que pase en la reserva, sino que es importante también lo que ocurre en los alrededores", ha añadido el técnico del CSIC, Fernando Ibáñez.
El único Centro 'Severo Ochoa' dedicado a la biodiversidad
La Reserva Biológica de Doñana fue creada en 1964 gracias a José Antonio Valverde, biólogo, naturalista y ecólogo, que encabezó varios movimientos para preservar las marismas del Guadalquivir en los años 50. Los esfuerzos de Valverde para preservar Doñana y fundar un instituto de investigación se hicieron realidad en enero de 1965, con la creación de la Estación Biológica de Doñana.
En un principio, la actividad científica de la Estación Biológica de Doñana se centró en el ámbito de Doñana, pero el campo de actuación se amplió pronto a otros ecosistemas, tanto dentro como fuera de España. De hecho, las instalaciones de la reserva alberga casi una treintena de edificios, mantiene una infraestructura al servicio de la investigación científica y tiene una sede que se reparte entre un edificio central en la Isla de la Cartuja de Sevilla y dos estaciones de campo: la Instalación Científica y Técnica Singular del Parque de Doñana en Almonte (Huelva) y la Estación de Campo de Roblehondo (Jaen).
Doñana tiene varias líneas de investigación que giran en torno a la biodiversidad, con proyectos de investigación y un seguimiento a largo plazo de los ecosistemas del parque. Toda la actividad que se lleva a cabo en esta reserva le ha llevado a obtener el distintivo Severo Ochoa que entrega el Ministerio de Economía y por el que se le conceden 4 millones de euros en 4 años.
Además, Doñana participa en proyectos externos al parque. Así, en sus terrenos se están realizando pruebas para la construcción del tren La Meca-Medina que está construyendo un consorcio de 12 empresas españolas. Las similitudes con el terreno en el que se construirán las vías, ha llevado a los ingenieros a elegir Doñana para comprobar algunos cálculos. El parque también participa en una red mundial que mide los intercambios de CO2.
"Es una de las joyas españolas y uno de los centros punteros del CSIC", ha destacado el presidente del organismo público, Emilio Lora-Tamayo, que ha añadido que es "un centro excelente" y que el CSIC se siente "orgulloso" de su trayectoria "ascendente que ha tenido a lo largo de los 50 años" y de la "visibilidad y repercusión internacional", que se demuestra, por ejemplo, en su reconocimiento europeo como Centro Científico Tecnológico Singular. "Es una marca dentro de la marca del CSIC", ha señalado.
Hitos científicos en Doñana
A lo largo de su historia, se han logrado numerosos hitos científicos en Doñana como, por ejemplo, las investigaciones en torno al lince ibérico. En la actualidad, el estudio sobre esta especie se centra principalmente en la secuenciación de su genoma. Lo que se busca aportar un recurso para el conocimiento de la especie y su conservación y recopilar información que podría perderse en un futuro próximo si la especie llegara a extinguirse. Además, los investigadores del CSIC están llevando a cabo una evaluación demográfica de estrategias de reintroducción del lince en la Península Ibérica mediante modelos de simulación.
Otras de las especies más observadas son las águilas imperial y pescadora. El águila imperial (Aquila adalberti) es, junto con el lince ibérico, una de las especies endémicas más características de la Península Ibérica. Desde 2002 el CSIC ha llevado a cabo un programa de reintroducción en Cádiz, entre cuyos éxitos cabe destacar el nacimiento de polluelos por primera vez en más de 50 años en la zona, que alberga ahora una nueva población autosuficiente. La población mundial de esta especie era de 70 parejas en 1964, mientras que en la actualidad alcanza casi las 500 parejas, todas ellas asentadas en España.
Por su parte, los esfuerzos de recuperación del águila pescadora (Pandion Haliaetus), especie extinguida en la Península Ibérica durante 70 años, también han dado sus frutos. En 2009 varias de las parejas introducidas en la península se reprodujeron y nacieron varios pollos. Además, la presencia de los individuos introducidos atrajo a nuevas águilas pescadoras procedentes de otros lugares. Las poblaciones reproductoras actuales, en Cádiz y Huelva, son ya autosuficientes.
En cuanto a la tortuga boba (Caretta caretta) del Mediterráneo son unas de las más amenazadas del mundo de esta especie de tortuga marina en peligro de extinción. Un equipo de investigadores del CSIC en la Estación Biológica de Doñana ha llevado a cabo un programa de reintroducción de esta especie en las costas españolas. También se trabaja con los halcones y murciélagos.
"En estos 50 años Doñana ha ido creando escuela en España y en Europa. Hacemos una ciencia muy adelantada y reconocida en biodiversidad y hemos ganado en respetabilidad", ha concluido Negro. El director del Parque Nacional, ha añadido al respecto que, el futuro de Doñana, para por mantener "el nivel de trabajo, la actividad humana" y "aprender a coexistir" en la comarca.
Las autoridades fueron alertadas del arsénico en el agua de Ourense en 2008
Un estudio del Instituto Geológico descubrió el tóxico en varios municipios
La Confederación Hidrográfica instó a tomar medidas sanitarias y medioambientales
PABLO TABOADA Ourense 4 ABR 2014 - 00:50 CET
Vecinos encerrados en el Ayuntamiento / NACHO GÓMEZ
La plaga de arsénico destapada en manantiales de agua de Punxín fue detectada en 2007. No era el único municipio ourensano afectado. El Instituto Geológico Minero (IGME) descubrió pozos con arsénico en ayuntamientos del entorno del río Miño como Cenlle, Castrelo o Punxín. Aquellos análisis fueron remitidos a los responsables sanitarios, medioambientales y a ayuntamientos, pero la información no fue comunicada a la población, en alguno de los casos con niveles tóxicos.
El actual comisario de aguas de la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil reconoce en un escrito firmado en noviembre de 2013 que "la Consellería de Sanidade detectó la presencia de arsénico en áreas próximas al río Miño" hace siete años. Entonces, se ordenaron más análisis y se enviaron los resultados a las autoridades. De hecho, el 8 de mayo de 2008, el Ayuntamiento de Punxín recibió un oficio enviado por el comisario de aguas de la Confederación Hidrográfica del Norte en el que alertaba de la presencia de arsénico en, al menos, dos pozos. En aquel escrito, el comisario relataba "las actuaciones de seguimiento de la contaminación por arsénico en aguas subterráneas de Cenlle, Castrelo de Miño, Ribadavia y Punxín".
También informaba de que había trasladado "a Medio Ambiente, Sanidade y ayuntamientos afectados la información a los efectos procedentes en relación con sus competencias medioambientales, de prevención de riesgos para la salud y suministro". El estudio incluía análisis de pozos que en Punxín ya arrojaban una concentración de arsénico de 10 miligramos por litro. Informes posteriores pagados por los vecinos destaparon agua de la traída en la que se duplicaba la concentración máxima. En el estudio al que ha accedido este diario también figuran numerosos planos elaborados por los expertos del IGME que determinaron un área geográfica en torno al Miño plagada de manantiales contaminados. Aquel documento fue una "revisión preliminar" que debería haber sido complementado con "trabajos más exhaustivos" que "nunca llegaron a realizarse", según técnicos de la Confederación.
Pero Sanidade tardó cuatro años en reaccionar en Punxín. Nadie prohibió el consumo de agua hasta agosto de 2012. Los análisis pagados por los vecinos destaparon el veneno aquel verano y las autoridades reaccionaron tras ser difundidos los resultados en los medios de comunicación. En Cenlle, el alcalde prohibió el consumo en 2007 en tres pueblos colindantes con Punxín. Para atajar el veneno, la Xunta construyó un sistema de bombeo desde el Miño, la misma solución que reclaman ahora en Punxín y que ya tramita Augas de Galicia.
Fuentes de Sanidade consultadas reconocen que en 2007 se detectaron dos pozos "que tenían niveles muy elevados de arsénico". Y matizan que "se constató un único abastecimiento con problemas, con independencia de problemas puntuales que fueron comunicados a los ayuntamientos". La Confederación explica que, aunque no tiene entre sus competencias controlar la potabilidad de las aguas, no otorga permisos de pozos en esa zona de Ourense si se detecta arsénico con niveles tóxicos.
Mientras, los vecinos de Punxín mantienen el encierro en el Ayuntamiento a la espera de soluciones para el elevado recibo que pagan por agua contaminada. El origen del veneno está asociado a la litología del suelo y no a fuentes derivadas de actividades humanas. La falta de control de las aguas de abastecimiento es un problema generalizado. La ley no obliga a realizar análisis periódicos en los núcleos de menos de 50 habitantes. Y en Galicia hay unos 20.000 así de pequeños.
miércoles, 15 de enero de 2014
El Aula da Natureza abrió sus puertas para divulgar la riqueza del Miño
http://www.lavozdegalicia.es/hemeroteca/2004/10/04/3081709.shtml?utm_source=buscavoz&utm_medium=buscavoz
MIGUEL VILLAR
- 04 de octubre del 2004
OURENSE 4-10-2004 3-10-2004
El Aula da Natureza abrió sus puertas para divulgar la riqueza del Miño
Los escolares son los principales beneficiarios de esta inatalación que se inauguró en Oira
Una exposición muestra los valores del río y pretende promover el respeto al medioambiente
Una exposición muestra los valores del río y pretende promover el respeto al medioambiente
-
- Marta Carballo
- ourense
La Voz de Galicia
Darle al río Miño el protagonismo que merece y destacar la importancia que tiene en la vida de los ourensanos. Con este objetivo se puso en marcha el Aula da Natureza situada en Oira. Un proyecto realizado por el Concello de Ourense con la financiación de los fondos comunitarios y que forma parte del proyecto de recuperación de las márgenes del Miño. Se finalizó la construcción en verano del año pasado y ayer, una vez equipada, se inauguró coincidiendo con el inicio del curso academico. Y es que los escolares son los principales destinatarios de esta instalación.
El Aula da Natureza tiene dos plantas y una superficie útil de 130 metros cuadrados. En su interior hay una exposición interpretativa centrada en el Miño en la que se incluyen 14 paneles que muestran desde el ciclo del agua a la flora, la fauna, los puentes o las aguas termales, entre otras temáticas. Hay, además, una maqueta del un tramo del río a su paso por Ourense y otra que representa el Muiño de Acea así como un folleto del itinerario.
El objetivo de esta infraestructura es dar a conocer a los visitantes los valores naturales, sociales y culturales que esconde el ecosistema del río, informar de la importancia de las aguas termales, describir las relaciones de interdependencia entre el hombre y la naturaleza, y promover actitudes de respeto y conocimiento del ecosistema que el Miño proporciona. Es decir, tal y como explicó el alcalde, Manuel Cabezas, se trata de «cambiar sustancialmente a sensibilidade que ata o de agora se tivo co río e explicarlle aos cidadáns a importancia que ten o Miño para Ourense».
Los escolares serán los principales destinatarios de esta instalación que nace con fines didácticos. Estará abierta por la mañana hasta el 15 de octubre y después en horario de mañana y tarde, siempre atendida por monitores.
martes, 14 de enero de 2014
Podemos cambiar el cuento del lobo?
El supuesto aumento en la población del animal revive la tensión entre ganaderos y ecologistas
No hay datos que avalen una mayor presencia del predador, pero sí planes para elevar los cupos de caza
JUANA VIÚDEZ Madrid 13 ENE 2014 - 21:22 CET31
En los últimos años han surgido nuevas versiones del cuento de Caperucita en las que el lobo no es el malo, sino la víctima. Sin embargo, la versión clásica, la de la fiera hambrienta y feroz, sigue pesando enormemente en nuestro imaginario y todavía no se ha encontrado la fórmula que nos permita coexistir pacíficamente con esta especie. En España, la gestión del lobo depende de las comunidades autónomas y las políticas son muy dispares. Las tensiones con los ganaderos por los daños en ovejas y vacas están a flor de piel en zonas más problemáticas como Asturias, Cantabria o Castilla y León. Las quejas de ganaderos y cazadores hacen pensar que cada vez hay más lobos; Castilla y León lo ha afirmado recientemente en un documento oficial, pero biólogos o naturalistas no están de acuerdo. En los debates siempre surge la misma pregunta: ¿qué hacemos para convivir con ellos sin ponerlos en peligro, pero también sin que ocasionen daños? La Directiva de Hábitats de la Unión Europea establece una frontera, la del río Duero, para proteger al lobo en España. Al sur se le considera especie de “interés comunitario”, y si hay que matar algún ejemplar debe ser la comunidad autónoma quien lo asuma. La gestión al norte del Duero es muy variable. En Castilla y León, Cantabria o Galicia, por ejemplo, se le considera especie cinegética. En Asturias, no.
Castilla y León agrupa el 60% del total de lobos, según coinciden varios especialistas. En su último plan de conservación y gestión del lobo, pendiente de aprobación, esta autonomía asegura que la población de lobos está creciendo al sur del Duero, justo en la zona en la que están protegidos. No se dan cifras, pero cita un nuevo censo regional elaborado durante 2012 y 2013 y que se hará público en breve. Sus conclusiones provisionales defienden que su área de distribución ha aumentado un 34% al sur del Duero entre 2007 y 2012, una precisión que escama al ecólogo Antonio Uzal, uno de los autores, con Andrés Ordiz, del primer censo de las poblaciones de lobos a nivel multirregional realizado en España. Su conteo, basado en un trabajo de campo realizado entre 1999 y 2003, se sigue utilizando como referencia sobre la estimación de población de lobos. “Las cosas no han cambiado mucho en los últimos 10 años”, contesta por correo electrónico desde Reino Unido, donde sigue trabajando en conservación de vida salvaje en la Universidad de Nottingham Trent. Entre los problemas que detectaron entonces destaca la alta presión cinegética, la mortalidad por la caza furtiva y la falta de conexión entre otras poblaciones. Castilla y León sirve de conexión de zonas aisladas, por lo que para biólogos y ecologistas resulta clave. Según datos regionales de 2001, hay contabilizadas 149 manadas, unos 1.500 ejemplares. El estudio de Uzal y Ordiz contaba entre 250 y 320 (250 confirmados y otros 70 con indicios) los grupos familiares en toda España.
El plan de Castilla y León, que salió esta Navidad a información pública, establece que será personal autonómico quien controle la especie al sur del Duero, en la franja protegida, y fija un sistema de cupos al norte, donde se considera especie cinegética. Según sus planes, el porcentaje de muertes en la parte norte puede llegar al 18% sobre los lobos estimados, en función de parámetros como que se trate de zonas con grandes daños a la ganadería.
En la anterior versión, de 2008, se establecía un cupo también del 18% para el norte del río Duero, pero en algunas zonas del sur, como en Ávila y Segovia, subía a un 28%. Fue recurrido a los tribunales por Ecologistas en Acción porque permitía la caza del lobo en una zona protegida por normativa comunitaria. Ahora será la propia Administración la que lo controle, sin que en la última versión conste la fórmula.
Los expertos consultados, principalmente biólogos, advierten de que las cifras de lobos que se manejan en cada comunidad pueden estar sobredimensionadas. Realizar un censo sólido requiere esfuerzos proporcionales y mantenidos en el tiempo ya que esta especie se mueve mucho. “Su territorio alcanza los 100 kilómetros cuadrados. En un paseo nocturno pueden recorrer unos 50 kilómetros”, explica Eduardo Palomo, secretario de la asociación Lobo Marley, creada para defender a esta especie.
Los biólogos reivindican la necesidad de hacer un censo nacional que permita adoptar políticas realistas y que evite llegar a una situación irreversible.
“Los estudios genéticos actuales sobre la población de lobos en España y Portugal sugieren que estos animales han estado mucho más cerca de la extinción en tiempos relativamente recientes de lo que inicialmente se consideraba”, aporta Jorge Echegaray, consultor ambiental que trabaja con lobos y coordinador del primer seguimiento no invasivo efectuado en España.
En la actualidad, el lobo ocupa apenas el 25% de su área de distribución original en España. No hay análisis sobre su distribución potencial, pero por sus requerimientos —se mueven en hábitats extensos, necesitan presas silvestres— podrían ocupar una distribución mucho mayor a la actual, aporta. “Solo hay que ver los intentos de colonización en el País Vasco y La Rioja, o la anécdota de su aparición en Madrid”, detalla el especialista.
En la actualidad, el lobo ocupa apenas el 25% de su área de distribución original en España. No hay análisis sobre su distribución potencial, pero por sus requerimientos —se mueven en hábitats extensos, necesitan presas silvestres— podrían ocupar una distribución mucho mayor a la actual, aporta. “Solo hay que ver los intentos de colonización en el País Vasco y La Rioja, o la anécdota de su aparición en Madrid”, detalla el especialista.
“La Administración debería conocer el tamaño de la población y solo se habla de grupos, a los que se asigna un número bastante elevado de miembros”, añade el biólogo Alberto Fernández Gil, miembro de la Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico (ASCEL). Fernández es autor de una tesis doctoral, defendida el pasado junio, que concluye que los daños al ganado aumentan cuando se mata a miembros de la manada. El estudio, realizado con datos de Asturias, encuentra relaciones directas y positivas entre el número de muertes y daños en la cabaña ganadera al año siguiente de producirse. Los motivos no están claros, pero se especula con los efectos que se ocasionan en los grupos.
“Aquí la ciencia no vale para nada”, se queja Palomo, de la asociación Lobo Marley. “Si se mata al macho alfa, el más apreciado en cinegética, se acaba con el maestro de la manada, entonces los que quedan no saben, por ejemplo, como entrar a matar un jabalí y se van a la oveja, que se queda quieta”. Entonces se vuelven a encender los ánimos de los ganaderos.
“No hay evidencias de que los controles de población tal y como se están haciendo en España sirvan para rebajar los daños”, defiende el autor de la tesis. “Se utilizan para aliviar los conflictos, se está matando a lo tonto”, opina.
“No hay evidencias de que los controles de población tal y como se están haciendo en España sirvan para rebajar los daños”, defiende el autor de la tesis. “Se utilizan para aliviar los conflictos, se está matando a lo tonto”, opina.
Echegaray, que ha trabajado como investigador del CSIC, incide en que “cualquier actuación de control de ejemplares debería estar supeditada a sesudos análisis de impacto y justificación”. “Es algo a lo que obliga la legislación europea, que dice que el lobo es especie de Interés Comunitario en todo el territorio de los 28 países. España ni siquiera ha definido cuál es ese estado de conservación favorable”, lamenta.
Theo Oberhuber, coordinador de Ecologistas en Acción, recuerda con un punto de amargura el intento en 2012 del ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, para que la Comisión Europea considerara al lobo especie cinegética también al sur del Duero. “Nosotros siempre hemos reivindicado que sea especie protegida”, añade el ecologista.
Uno de los episodios representativos de los odios y pasiones que rodean a esta especie es la reciente muerte de nueve lobos en las afueras del Parque Nacional de Picos de Europa, denunciada el pasado diciembre por la asociación leonesa Gedemol. “Esto no ha sido cazar, ha sido un exterminio”, califica Guillermo Palomero, presidente de la Fundación Oso Pardo. Los lobos pertenecían a una manada del puerto de San Glorio y se movían dentro del Parque Nacional. “El conjunto no se consideraba conflictivo”, afirma Palomero. En Cantabria no hay un plan de gestión del lobo y se permite cazar un ejemplar por cacería. Cinco asociaciones conservacionistas han reclamado a la comunidad que se aclare esta situación ya que este grupo jugaba un papel “impagable” en el control de ungulados salvajes, especialmente el ciervo, y ayudaban a conservar la biodiversidad del Parque Nacional.
Uno de los episodios representativos de los odios y pasiones que rodean a esta especie es la reciente muerte de nueve lobos en las afueras del Parque Nacional de Picos de Europa, denunciada el pasado diciembre por la asociación leonesa Gedemol. “Esto no ha sido cazar, ha sido un exterminio”, califica Guillermo Palomero, presidente de la Fundación Oso Pardo. Los lobos pertenecían a una manada del puerto de San Glorio y se movían dentro del Parque Nacional. “El conjunto no se consideraba conflictivo”, afirma Palomero. En Cantabria no hay un plan de gestión del lobo y se permite cazar un ejemplar por cacería. Cinco asociaciones conservacionistas han reclamado a la comunidad que se aclare esta situación ya que este grupo jugaba un papel “impagable” en el control de ungulados salvajes, especialmente el ciervo, y ayudaban a conservar la biodiversidad del Parque Nacional.
“A la gestión del lobo habría que darle más objetividad y quitarle tanta pasión”, pide Roque Ortega, delegado de Ecologistas en Acción en Soria. Los cambios en Castilla y León, por ejemplo, tratan de adaptar su plan de conservación del lobo, de 2008, a los vaivenes judiciales que ha sufrido tras ser aprobado. Ecologistas en Acción denunció que se pretendía cazar al sur del Duero, donde la normativa europea lo protege, y la COAG recurrió el sistema de compensación de daños a la ganadería.
Los tribunales dieron la razón a los dos colectivos y ambos estudian ahora el nuevo documento para preparar alegaciones. Luis Oviedo, abogado de la organización ecologista que recurrió el anterior plan de conservación, advierte una tendencia a aumentar los cupos justo en el límite con el sur del Duero, que es donde no se considera especie cinegética. “Más que un plan de conservación del lobo es un plan de cómo cazar al lobo”, subraya.
La memoria explicativa del nuevo plan incluye todos los cupos de caza establecidos entre 2008 y 2012, que han subido de los 100 ejemplares a los 138 por año. Sin embargo, nunca se han alcanzado. En 2012, por ejemplo, estaban autorizadas 138 muertes de las que finalmente solo se produjeron 74.
Las razones de por qué no se han matado todos los lobos permitidos varían en función de a quien se le pregunte. Para las asociaciones conservacionistas es simple: no se matan porque no hay tantos como se dice. Los cazadores se quejan de que la Administración se lo pone muy difícil. “Nos sentimos como un ciudadano en libertad condicional, para salir a cazar hay que avisar a la Guardia Civil, a los agentes forestales... En la provincia de Segovia, por ejemplo, no se quiere ni oír hablar de que se le declare especie cinegética porque nos lo ponen todo realmente complicado”, cuenta Santiago Iturmendi, presidente de la Federación de Cazadores de Castilla y León. Defienden la necesidad de aprovechar el lobo cinegéticamente para evitar daños en vacas y ovejas y evitar desequilibrios en el ecosistema y opinan que los cupos son “bajísimos”, hasta tres veces por debajo de otras especies de caza mayor.
Los ganaderos de Castilla y León ven en el nuevo plan de gestión un reconocimiento a la colonización del lobo en todo el territorio y el asentamiento en zonas donde no estaba hace 100 años. “Costó mucho que la Junta lo reconociera”, comenta Aurelio Pérez, portavoz de COAG. Luchan para que se determinen de una vez los daños que les ocasiona el lobo. “Detrás hay muchas pérdidas, y no solo por ejemplares muertos, sino también dañados”, explica para después añadir el estrés que se le genera a los rebaños, y que hace que afloren enfermedades, que baje la producción de leche o que haya más abortos. “La coexistencia no es posible. Hay que determinar las zonas en las que puede o no puede vivir el lobo y dejar claro cómo se hace el control de la especie”, pide. Entre 2005 y 2012 la Junta ha contabilizado 1,7 millones en pagos por daños del lobo a la ganadería extensiva. Los biólogos inciden en que no se diferencia el daño que hacen los perros salvajes, por lo que el lobo termina cargando con culpas que no le corresponden.
La superpoblación de la que hablan los ganaderos resulta paradójica para los estudiosos de la especie. Andrés Ordiz, con más de 20 años de experiencia estudiando la conservación y la ecología del lobo, participó en el censo de lobos de Castilla y León de 2001 y recuerda que los grandes carnívoros, por definición, han de ser pocos, ya que no puede haber más predadores que presas. “Ningún plan de gestión contempla el papel que tienen en el ecosistema, esa función de controlar especies como jabalíes o ciervos. Matar lobos también tiene consecuencias”, recuerda este investigador que ahora trabaja para diferentes universidades de Escandinavia.
Los ganaderos se enfrentan a las dudas sobre el peso real de esos daños —en Asturias, por ejemplo, se está investigando si se han cometido fraudes en el cobro de las ayudas— y también al hecho de que la gran mayoría recibe subvenciones de la Política Agraria Común, que llevan asociados compromisos como las prácticas sostenibles y respetuosas con la biodiversidad.
En la calle de en medio está el turismo lobero, una actividad que genera casi medio millón de euros anuales al año en la sierra zamorana de La Culebra, considerada epicentro de esta actividad en España, aunque también hay puntos en la cordillera Cantábrica y en Portugal, donde se practica. El biólogo Javier Talegón, fundador de la empresa de ecoturismo Llobu, ve en ella el mejor ejemplo de que el lobo vivo puede ser rentable y que existen fórmulas para convivir en armonía.
En la calle de en medio está el turismo lobero, una actividad que genera casi medio millón de euros anuales al año en la sierra zamorana de La Culebra, considerada epicentro de esta actividad en España, aunque también hay puntos en la cordillera Cantábrica y en Portugal, donde se practica. El biólogo Javier Talegón, fundador de la empresa de ecoturismo Llobu, ve en ella el mejor ejemplo de que el lobo vivo puede ser rentable y que existen fórmulas para convivir en armonía.
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